Gestión de contenido para el Instagram de una distribuidora de envases de vidrio, durante una temporada. Contenido útil, producto destacado y recursos que le mostraban al cliente qué hacer con cada frasco.
El desafío de la cuenta es que el producto es simple: frascos y botellas de vidrio. El contenido no muestra el envase aislado, sino todo lo que se puede hacer con él — recetas, usos, datos técnicos — con la línea gráfica de la marca: rojo, negro y blanco, tramas de puntos y formas orgánicas.
Una serie fija que presenta un envase por semana con su nombre y capacidad, montado sobre las formas rojas de la marca junto al producto que suele contener.
Contenido que le da un uso concreto al envase: postres en frasco, conservas, dosificadores. Le muestra al cliente el producto terminado, no solo el vidrio vacío.
Piezas que responden lo que más se pregunta: cuántos gramos entran en cada envase, para qué sirve el vidrio ámbar, cómo elegir la tapa correcta.
El armado de pedidos, el trabajo del depósito y las fechas del calendario. Contenido que le pone cara a la empresa y genera cercanía con el cliente.
EBD Envases distribuye envases de vidrio para alimentos, cosmética y farmacia. El producto es funcional y poco vistoso por sí solo, así que el trabajo en redes es darle contexto: mostrar qué se puede hacer con cada frasco y por qué conviene uno u otro.
Cada semana se armaba y publicaba el contenido: elegir el envase destacado, diseñar las piezas con la identidad de la marca — rojo intenso, negro, tramas de puntos y manchas orgánicas —, escribir los textos y programar la salida. Se combinaban reels con recetas y usos, carruseles informativos y placas de producto.
La cuenta funcionaba como vidriera y como soporte: el cliente encontraba ideas, resolvía dudas técnicas y llegaba con la consulta más avanzada al momento de comprar.
Fue una colaboración por temporada: el contenido que se ve en el feed corresponde al período en que estuve a cargo de la cuenta.